La Guía Definitiva sobre Hernia discal lumbar: Tratamiento con y sin cirugía, y diagnóstico

Las hernias lumbares son la principal razón por la que los adultos entre 20 y 60 años se someten a una cirugía de la columna vertebral.

Por fortuna, en 9 de cada 10 casos de hernia lumbar, el dolor y otros síntomas desaparecen de forma natural pasadas seis semanas y no requieren intervención quirúrgica.

En este artículo aprenderás qué tratamientos y ejercicios puedes hacer para aliviar el dolor provocado por una hernia discal.

Pero si tu dolor y síntomas persisten después de seis semanas, es probable que necesites una operación de hernia discal. Según tu caso, la cirugía puede estar recomendada si:

  • Hay dolor severo y tienes dificultades para mantener un nivel razonable de funciones diarias, como estar de pie o caminar.
  • Estás experimentando síntomas neurológicos progresivos, como empeoramiento de la debilidad de la pierna y/o entumecimiento.
  • Tienes una pérdida de las funciones del intestino y la vejiga.
  • La medicación, la terapia física y otros tratamientos no quirúrgicos no han aliviado significativamente tus síntomas.

En la primera parte de esta guía cubrimos los síntomas, causas y factores de riesgo de tener una hernia discal lumbar; En este artículo hablaremos de cómo se diagnostican las hernias discales, qué tratamientos sin cirugía puedes recibir para aliviar el dolor y el tipo de operación de hernia discal lumbar más recomendado para tratarlas cuando el dolor no cesa.

Algunos dolores de espalda se confunden con una hernia discal. Así que lo primero que vamos a abordar en este artículo es el procedimiento que llevan a cabo los especialistas para diagnosticar si tienes una hernia discal lumbar.

Diagnóstico de una hernia discal lumbar

Si tienes síntomas de padecer una hernia de disco lumbar y decides ir al médico, vas a tener una entrevista detallada con él y además te realizará un examen físico completo.

A continuación voy a enumerarte las preguntas que probablemente te hará tu médico especialista.

Preguntas que tu médico te hará acerca de tu dolor de espalda en las lumbares

Tu médico te va a hacer preguntas sobre cuándo y cómo comenzó el dolor, particularmente si en tu caso ha habido algún tipo de lesión traumática. Además, puede que te pregunte acerca de estos aspectos:

  • El tipo de dolor. Tu médico te pedirá que describas el dolor, dando detalles sobre su ubicación y qué actividades o posiciones lo mejoran o empeoran.
  • Otras enfermedades. Tu dolor de espalda puede deberse a otras enfermedades. La osteoporosis, por ejemplo, aumenta el riesgo de padecer una fractura. Y tu médico debe averiguar si tu dolor de espalda es consecuencia de una fractura por compresión de la columna vertebral.
  • Hogar y vida laboral. Tener un trabajo físicamente exigente o realizar reparaciones u otros trabajos agotadores en el hogar puede ejercer presión sobre un disco lumbar. Contarle a tu médico cuáles son las tareas rutinarias que realizas, le puede ayudar a localizar el desencadenante de tu dolor.
  • Historial médico. Tu médico probablemente te preguntará sobre tratamientos o lesiones previas.
  • Historial médico familiar. También te preguntará si hay otros miembros de tu familia (padres, hermanos) que también han tenido dolores de espalda. Es más probable que tengas una hernia de disco lumbar si un miembro de tu familia también la ha tenido.
  • Depresión o ansiedad. Tu médico también te preguntará si has tenido algún episodio relacionado con depresión o ansiedad. Es importante que tu médico lo sepa ya que esta información puede ser útil para planificar el tratamiento.

Una vez termine la entrevista contigo, es probable que comience el examen físico. A continuación te voy a mostrar en qué consiste este examen físico.

Examen físico para diagnosticar hernia de disco lumbar

El examen físico es una fase crucial para el correcto diagnóstico de la hernia de disco. Normalmente implica observar cómo flexionas y estiras tu espalda. Voy a detallarte las evaluaciones habituales que tu médico debe llevar a cabo:

  • Control neurológico. Tu médico va a buscar signos de pérdida de sensibilidad, como adormecimiento y debilidad en la pierna y el pie para determinar si existe un problema neurológico. El médico puede pedirte que camines normalmente y de puntillas para verificar una condición llamada caída del pie, en la cual los músculos que se usan para flexionar los tobillos y dedos de los pies se debilitan. También es probable que revisen tu fuerza muscular y los reflejos en otras áreas. Si existe un problema neurológico asociado a tu lesión, tus reflejos pueden ser más lentos de lo normal o incluso inexistentes.
  • Pruebas de rango de movimiento. Tu médico te pedirá que te inclines hacia adelante y hacia atrás y te dobles de lado a lado para evaluar tu capacidad de movimiento.
  • Prueba de elevación de la pierna. Para detectar una hernia discal se suele hacer un test conocido como elevación de la pierna recta o la prueba de LaSegue. Para esta prueba, tu médico te pedirá que te acuestas boca arriba. Entonces, él te levantará suavemente la pierna afectada hasta que sientas dolor. Si el dolor se produce cuando la pierna se eleva en un ángulo de 30 a 70 grados, se considera un signo de hernia discal lumbar. Si al levantar la pierna no afectada también te duele la pierna afectada, es un indicador de que tienes raíz nerviosa afectada o irritada. Probablemente tu médico haga alguna variación de esta prueba, repitiéndola desde una posición sentada o mientras cruzas las piernas. Eso sí, debes saber que hay estudios que aseguran que la prueba de elevación de la pierna recta no es tan útil para indicar las hernias lumbares en personas mayores de 60 años.
  • Comprobación de signos vitales. Tu médico comprobará tu temperatura corporal, pulso y tensión arterial para descartar que puedas tener una infección que te esté provocando el dolor. Un aumento de la frecuencia en tu pulso o de tu presión arterial puede ser un indicio de dolor, y una temperatura elevada puede ser un signo de infección espinal u osteomielitis.
  • Seguimiento de la marcha. El médico observará si pareces estar caminando lentamente o con una marcha anormal debido al dolor.
  • Examen del área de la columna lumbar. Si hay inflamación en la columna lumbar, tu piel puede parecer anormal o sensible al tacto.

Si tu médico no ve signos de que tengas un problema grave, considera que tu dolor no es grave y además no se han producido lesiones traumáticas, entonces es posible que no pida pruebas de imagen en este momento.

Algunos médicos prefieren que el paciente espere para ver si los síntomas desaparecen pasadas unas seis semanas, como sucede en la mayoría de los casos.

Vamos a ver ahora cuáles son las pruebas de imagen médica más habituales para el diagnóstico de hernia lumbar.

Pruebas de imagen para la hernia de disco lumbar

En ocasiones, tu médico especialista te pedirá alguna pruebas de imagen en la visita inicial para descartar otras posibles causas de tus síntomas como una fractura, tumor, infección o síndrome de equina caudal.

Estas son las pruebas de imagen típicas utilizadas para detectar una hernia discal:

  • IRM (imágenes de resonancia magnética). La Resonancia Magnética es la imagen médica que proporciona la evaluación más precisa del área de la columna lumbar, ya que permite ver de una vez dónde está localizada la hernia y qué nervios están afectados. A menudo, tu cirujano pedirá una resonancia magnética para ayudar en la planificación quirúrgica, ya que le permite ver dónde está la hernia discal y cómo está afectando a la raíz nerviosa.
  • TAC (tomografía axial computerizada), es la imagen médica alternativa a la resonancia en caso de que exista una razón por la que no se recomiende hacer una IRM.
  • Las radiografías (rayos x) se utilizan principalmente para descartar problemas como fracturas óseas, anomalías óseas, infecciones, tumores o problemas con la alineación de la columna vertebral. Las radiografías no suelen utilizarse solas para diagnosticar una hernia discal, sino que se usan en conjunto con otro tipo de imágenes médicas para que tu especialista tenga una mayor información para emitir el diagnóstico.
  • Tomografía Computerizada con mielograma (Mielografía CT) es un procedimiento donde se inyecta un contraste en el líquido espinal, para visualizar el tinte mediante rayos X. Esta técnica es invasiva, puesto que tienen que inyectarte un contraste, pero permite visualizar tanto el tamaño como la ubicación de una hernia en casos donde la IRM no sea aconsejable.
  • La electromiografía (EMG) es una técnica de imagen que puede señalar qué raíz nerviosa tienes afectada.

Las pruebas de imagen por sí solas no pueden diagnosticar una hernia de disco, de ahí que el examen físico sea imprescindible.

Se han reportado casos donde una resonancia magnética puede mostrar una hernia lumbar avanzada sin que el paciente tenga dolor ni otros síntomas. El motivo de esta falta de síntomas no está claro, pero algunos profesionales médicos especulan que la hernia de disco está incluso más extendida de lo que se cree y, a menudo, es una parte natural del envejecimiento.

Uno de los desafíos más importantes en el diagnóstico de una hernia de disco lumbar es la necesidad de distinguirla de otras causas. Tu médico debe ser capaz de descartar otras causas para llegar al correcto diagnóstico y comenzar el tratamiento para tu hernia discal lumbar.

A continuación vamos a explorar las líneas de tratamiento más habituales para la hernia de disco lumbar. Comenzaremos por los tratamiento no quirúrgicos, es decir, los que no requieren cirugía. Más adelante hablaremos de las distintas operaciones o cirugía para tratar una hernia lumbar.

Tratamiento no quirúrgico para una hernia discal lumbar

En la mayoría de los casos, los síntomas de una hernia de discal lumbar se resuelven por sí solos en un plazo medio de seis semanas, por lo que a menudo se recomienda a los pacientes que comiencen con tratamientos no quirúrgicos. Sin embargo, esto puede variar según la naturaleza y la gravedad de los síntomas.

Control inicial del dolor para una hernia discal lumbar

Cuando hay dolor intenso, lo más urgente es tratar de que remita. Algunas de las opciones iniciales de control del dolor son:

  • Aplicación de frío. Aplicarte fríoo un paño o compresa fría puede ser útil para aliviar la inflamación inicial y los espasmos musculares asociados con una hernia de disco lumbar. Un masaje con frío también puede serte útil. El frío es más efectivo durante las primeras 48 horas después de que el dolor de espalda haya comenzado.
  • Medicamentos para el dolor. Tu médico puede recomendarte medicamentos antiinflamatorios sin esteroides (AINE) sin receta, como ibuprofeno o naproxeno, para tratar el dolor y la inflamación.
  • Relajantes musculares. En ocasiones las hernias lumbares provocan espasmos musculares. Un relajante muscular puede ofrecer un alivio instantáneo de los espasmos dolorosos.
  • Terapia de calor. La aplicación de calor puede ayudar a aliviar los espasmos musculares dolorosos después de las primeras 48 horas. Las almohadillas térmicas, las compresas calientes y las envolturas térmicas adhesivas son buenas opciones. También es una buena elección darte un baño con agua caliente.
  • Calor y frío. Algunas personas encuentran que alternar frío y calor les da el máximo alivio del dolor.

Es mejor limitar el reposo en cama para el dolor intenso a uno o dos días como mucho, ya que el descanso prolongado puede producirte rigidez y más dolor. Pasados dos días de reposo, te recomiendo que tengas una actividad ligera y movimiento frecuente, con descansos según sea necesario. Eso sí, debes evitar a toda costa levantar objetos pesados ​​y hacer ejercicio vigoroso.

Terapias adicionales para la hernia lumbar

Estas otras terapias a menudo son útiles para el alivio del dolor a largo plazo:

  • La fisioterapia es clave para enseñarte estiramientos específicos y ejercicios para la rehabilitación. La terapia física también puede servir para enseñarte formas más seguras de realizar actividades ordinarias, como levantar objetos y caminar.
  • Las inyecciones epidurales de medicamentos esteroides pueden ofrecer alivio del dolor en algunos casos. Normalmente, las inyecciones epidurales de esteroides se utilizan en casos donde el paciente no ha encontrado alivio por otras vías. En esos casos, estas inyecciones puede aliviar el dolor lo suficiente como para el paciente progrese en la rehabilitación. Los efectos varían para cada paciente y el alivio del dolor es temporal.
  • Las manipulaciones espinales realizadas por un quiropráctico u osteópata también pueden aliviar el dolor y proporcionar un mejor ambiente de curación.
  • La acupuntura es una terapia alternativa basada en insertar agujas finas del grosor de un cabello alrededor de en la piel próxima al área del dolor.
  • La terapia cognitiva conductual puede ser útil para que controles tu dolor de ciática. Esta terapia ayuda a algunas personas a controlar y cambiar sus conductas autodestructivas. La ventaja de esta terapia, es que se puede hacer en sesiones cara a cara o a través de una consulta online. Tu terapeuta también puede enseñarte técnicas como la meditación consciente y la visualización para ayudarte a reducir el dolor.
  • La terapia de masaje puede aliviar tu dolor de espalda ya que contribuye a aumentar la circulación sanguínea, relajar los músculos y liberar los analgésicos naturales del cuerpo, llamados endorfinas.

Las opciones de tratamiento para una hernia discal lumbar dependen en gran medida del tiempo que hayas tenido los síntomas y de la gravedad de tu dolor. Los síntomas específicos (como debilidad o entumecimiento) y la edad también son factores que se tienen en cuenta a la hora de diseñar un tratamiento a medida para cada caso.

Cirugía para la hernia discal lumbar

Si el dolor y otros síntomas de una hernia lumbar persisten después de seis semanas, es probable que necesites una operación de hernia discal. Las hernias lumbares son la principal razón por la que los adultos entre 20 y 60 años se someten a una cirugía de la columna vertebral.

Según tu caso, la cirugía puede estar recomendada si:

  • Hay dolor severo y tienes dificultades para mantener un nivel razonable de funciones diarias, como estar de pie o caminar.
  • Estás experimentando síntomas neurológicos progresivos, como empeoramiento de la debilidad de la pierna y/o entumecimiento.
  • Tienes una pérdida de las funciones del intestino y la vejiga.
  • La medicación, la terapia física y otros tratamientos no quirúrgicos no han aliviado significativamente tus síntomas.

En algunos casos, se necesita cirugía antes de que el paciente haya completado seis semanas de atención no quirúrgica.

Si quieres averiguar si la cirugía es la opción idónea para ti, puedes descargar esta guía gratuita.

Cirugía mínimamente invasiva para hernia discal lumbar

Los procedimientos más recomendados para tratar las hernias lumbares son los procedimientos mínimamente invasivos. Estos procedimientos quitan la presión de la raíz nerviosa y proporcionan un mejor ambiente de curación para el disco.

Por lo general, con esta cirugía sólo debe eliminarse la pequeña porción del disco que empuja contra la raíz nerviosa, y la mayoría del disco permanece intacto.

Son dos los tipos de cirugía mínimamente invasiva: la microdiscectomía y la endoscopia de columna lumbar o microdiscectomía endoscópica.

La microdiscectomía es actualmente el tipo de cirugía más común en España. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que la endoscópica de columna ofrece más ventajas al paciente como una estancia hospitalaria más corta y un tiempo de regreso al trabajo inferior.

En algunos países como Japón, Alemania o Irlanda, la microdiscectomía endoscópica o endoscopia de columna se está postulando como alternativa a la microdiscectomía. En España, algunos cirujanos pioneros, entre los que me encuentro, apostamos por la endoscopia de columna como el método más eficaz para obtener un alivio instantáneo y duradero del dolor de espalda.

En qué consiste la endoscopia de columna para operar hernia discal lumbar

La endoscopia de columna consiste en realizar una incisión de menos de 15 milímetros (aproximadamente el tamaño de una moneda de 1 céntimo de Euro) para introducir el instrumental a través de un pequeño conducto. Guiado por una cámara endoscópica conectada a una pantalla de alta definición, el cirujano puede explorar y reparar la áreas dañadas de tu columna con precisión milimétrica.

A continuación te muestro en dos tablas los beneficios de la endoscopia de columna frente a la microdiscectomía.

Algunos beneficios de la endoscopia de columna frente a la microdiscectomía

Incisión

  • La Microdiscectomía requiere una incisión de 5-8 cm (aproximadamente lo que mide una pinza de la ropa) para acceder a la zona lumbar.
  • En una Endoscopia de columna se practica una incisión de menos de 15 mm (menos de lo que mide una moneda de 1 céntimo de euro).

Duración de la operación

Ambas intervenciones tienen una duración entre 30 y 90 minutos.

Acceso al disco

  • En la microdiscectomía los cirujanos posiblemente tengan que cortar los músculos y los tejidos blandos que rodean la columna vertebral para tener un mejor acceso.
  • En la endoscopia de columna, la pequeña incisión causa un trauma mínimo a los tejidos blandos y reduce el riesgo de complicaciones.

Riesgo de infección

  • En la microdiscectomía, el 2% de los pacientes sufre complicaciones derivadas de una infección durante la operación.
  • Con la endoscopia de columna, solo 5 de cada 1.000 pacientes presentan complicaciones por infección en la intervención (el 0.005% de los pacientes).

Síndrome de cirugía fallida de columna.

En ocasiones, tras una operación de hernia discal lumbar puede reaparecer el dolor pasado un tiempo. A esta situación se la conoce como el síndrome de cirugía fallida de columna.

  • En la microdiscectomía, este síndrome puede afectar a 36 de cada 100 pacientes y es consecuencia de una mala cicatrización tras la cirugía (fibrosis epidural).
  • Con la endoscopia de columna, los tejidos cicatrizan bien porque se realiza una incisión muy pequeña. El síndrome de cirugía fallida de columna es prácticamente inexistente.

Postoperatorio

Con postoperatorio nos referimos al tiempo que tienes que quedarte en la clínica y hospital antes de que te den el alta tras la operación.

  • En la microdiscectomía, el paciente suele quedarse ingresado de 2 a 5 días en observación antes de que le den el alta.
  • La endoscopia de columna es una operación ambulatoria porque el paciente no tiene que ser ingresado tras la intervención.

Tiempo de recuperación

  • Tras una microdiscectomía, la recuperación puede durar entre 6 y 12 semanas. A menudo es costosa porque los músculos que rodean la columna deben reconstruirse y repararse a sí mismos para soportar el cuerpo.
  • Tras la endoscopia de columna el paciente es capaz de caminar sin dolor a las 2 horas tras la operación. En 24 horas puede realizar actividades diarias que no requieran esfuerzo para la espalda. La recuperación total suele tardar entre 3 y 6 semanas.

Reposo en casa

  • Para garantizar una buena recuperación en casa tras una microdiscectomía, lo habitual es que te recomienden requiere reposo absoluto y llevar una faja lumbar durante 21 días.
  • Para recuperarte de una endoscopia de columna no vas a necesitar una faja lumbar ni reposo absoluto. Pasados los primeros 15 días podrás incrementar la actividad física.

Reincorporación al trabajo

  • Una microdiscectomía suele implicar una baja laboral media de 12-24 semanas antes de que el paciente pueda reincorporarse al trabajo.
  • Con una endoscopia de columna te puedes reincorporar a tu actividad laboral en un periodo de 3 a 6 semanas.

Con un tiempo de recuperación más breve, menor incidencia de complicaciones, y la práctica inexistencia de reaparición del dolor tras la operación, la endoscopia de columna es el futuro de la cirugía de hernia discal lumbar.

Puedes descargar la guía del Dr Lizón para descubrir si la endoscopia de columna es la cirugía idónea para obtener un alivio instantáneo y duradero de tu dolor crónico de espalda.

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