Llevas meses con dolor de espalda, te han hecho radiografías, resonancias e incluso tratamientos, pero las molestias continúan. ¿Y si el problema no estuviera realmente en la columna? Aunque pueda sorprender, algunos dolores de espalda persistentes tienen su origen en otros órganos o enfermedades que pueden confundirse fácilmente con una patología vertebral.
Entonces ¿cuál puede ser la causa de esas molestias? ¿Por qué el dolor de espalda no siempre tiene un origen en la columna? Enseguida analizamos por qué, en algunos casos, el origen puede encontrarse en órganos internos, dando lugar a lo que se conoce como dolor referido o dolor visceral.
Esta circunstancia hace que un correcto diagnóstico diferencial del dolor lumbar y dorsal sea fundamental para poder identificar la verdadera causa del dolor cuanto antes y así evitar retrasos en el tratamiento adecuado.
Dolor referido, cuando el origen del dolor no está en la espalda
Aunque la mayoría de los dolores de espalda tienen un origen mecánico relacionado con músculos, articulaciones o discos intervertebrales, existen determinadas causas no mecánicas capaces de provocar síntomas muy similares.
Algunas enfermedades que afectan a órganos situados en el tórax, el abdomen o la pelvis pueden manifestarse como dolor de espalda, dificultando el diagnóstico inicial. Este fenómeno se conoce como dolor referido, ya que el cerebro interpreta el dolor en una zona distinta de aquella donde realmente se origina.
Puesto que, en algunos casos, el dolor puede tener su origen en órganos internos, como el estómago, los riñones o el páncreas, hablamos de dolor visceral referido.
Veamos qué patologías viscerales pueden causar dolor en el nivel alto de la espalda o en la zona lumbar:
Dolor de espalda de origen visceral
Algunas enfermedades viscerales pueden provocar dolor a nivel medio-alto de la espalda. En estos casos, el dolor de espalda no constituye el problema principal, sino una manifestación secundaria de otra patología.
1-Aneurisma de aorta torácica
El aneurisma consiste en una dilatación anormal de la arteria aorta que provoca un adelgazamiento progresivo de su pared. Cuando afecta a la aorta torácica, puede manifestarse mediante un dolor intenso en la zona dorsal, en ocasiones irradiado hacia el pecho o el brazo izquierdo.
La rotura de un aneurisma constituye una urgencia médica grave que requiere atención inmediata.
2-Úlcera gástrica o péptica
Algunas úlceras del estómago o del duodeno pueden provocar dolor localizado entre las escápulas, que incluso puede irradiarse hacia la parte superior de la espalda.
En situaciones más graves, como la perforación de una úlcera, el dolor puede ser extremadamente intenso y limitar de forma importante la movilidad del paciente.
3-Enfermedades del páncreas
El dolor pancreático puede localizarse en la transición entre la región dorsal y lumbar. Se caracteriza por ser un dolor profundo e intenso que se irradia hacia ambos lados de la espalda, generando una sensación similar a la de llevar una faja o cinturón ancho alrededor del tronco.
Patologías graves como la pancreatitis o determinados tumores pancreáticos pueden manifestarse inicialmente de esta manera.
Dolor lumbar de origen visceral
Las patologías situadas en la región abdominal inferior y la pelvis también pueden producir dolor lumbar con dolor referido, que se confunde fácilmente con problemas de la columna.
1-Cólico nefrítico y enfermedades renales
El cólico nefrítico es probablemente el ejemplo más conocido de dolor lumbar de origen visceral. Se produce por la obstrucción de las vías urinarias y provoca un dolor muy intenso localizado habitualmente en un lado de la región lumbar, que puede irradiarse hacia la ingle. Esto puede ocurrir porque los riñones y determinadas estructuras de la columna comparten vías nerviosas capaces de hacer que el cerebro interprete el dolor como si procediera de la espalda.
Puedes obtener más información en este artículo sobre “Cuáles son las diferencias entre el lumbago y el dolor de riñón”
2-Problemas ginecológicos y órganos pélvicos
Los órganos situados en la pelvis también pueden generar dolor lumbar, especialmente en la parte baja de la espalda y la región sacra.
Los dolores menstruales intensos, la endometriosis, algunos problemas ováricos o determinadas patologías prostáticas pueden provocar síntomas que inicialmente se confundan con un problema musculoesquelético o vertebral.
Otras causas no mecánicas que pueden provocar dolor de espalda
Además del dolor referido procedente de órganos internos, existen otras causas no mecánicas que pueden manifestarse como dolor de espalda y que deben tenerse en cuenta durante el proceso diagnóstico.
1-Embarazo
El dolor lumbar es una de las molestias más frecuentes durante el embarazo. Los cambios hormonales, el aumento de peso y las modificaciones en la postura y la biomecánica corporal pueden provocar dolor en la zona lumbar y pélvica. Aunque generalmente se trata de un proceso fisiológico, es importante diferenciarlo de otras patologías que puedan coexistir.
2-Estrés y ansiedad
La espalda también puede reflejar situaciones de estrés emocional. El estrés crónico y la ansiedad favorecen la contracción involuntaria y mantenida de la musculatura cervical, dorsal y lumbar, provocando contracturas, rigidez y dolor persistente. En estos casos, el tratamiento debe abordar no solo el síntoma físico, sino también los factores emocionales desencadenantes.
3- Enfermedades inflamatorias y autoinmunes
Algunas enfermedades reumatológicas e inflamatorias pueden producir dolor de espalda prolongado y confundirse inicialmente con una patología mecánica. Es el caso de enfermedades como la artritis reumatoide o la espondiloartritis, entre ellas la espondilitis anquilosante, que suelen provocar dolor inflamatorio, especialmente durante la noche o al despertar, acompañado de rigidez matutina.
¿Cuándo sospechar que el dolor de espalda no tiene un origen mecánico?
Existen algunos signos que pueden hacer sospechar que el dolor de espalda no se debe exclusivamente a un problema de la columna (es decir, que no proviene de un esfuerzo, postura o lesión física en los músculos o vértebras):
- El dolor no cambia con el movimiento: se mantiene idéntico si te agachas, te sientas, caminas o descansas.
- El dolor aparece o empeora durante la noche: te despierta en la madrugada y no encuentras alivio en ninguna posición en la cama.
- Presencia de fiebre o malestar general: presentas escalofríos, sudoración nocturna o décimas de fiebre sin causa aparente.
- Pérdida de peso inexplicada: el dolor coincide con una bajada de peso drástica y sin hacer dieta.
- Rigidez matutina prolongada: sientes la espalda totalmente rígida al despertar y tardas más de 30 o 60 minutos en poder moverte con normalidad.
- Síntomas digestivos, urinarios o ginecológicos asociados.
- Se trata de un dolor difuso: difícil de localizar con la palpación.
- Dolor persistente sin hallazgos claros en las pruebas de columna.
La presencia de alguno de estos síntomas no implica necesariamente una enfermedad grave, pero sí aconseja realizar una valoración médica especializada.
La importancia del diagnóstico diferencial del dolor lumbar
La gran mayoría de los pacientes con dolor de espalda presentan, efectivamente, una patología localizada en la columna vertebral. Sin embargo, existe un porcentaje de casos en los que el dolor es la manifestación de otro problema de salud, y distinguir unos de otros no siempre es sencillo.
Por ello, para realizar un correcto diagnóstico diferencial del dolor lumbar, no basta con interpretar una resonancia magnética o una radiografía de forma aislada. De hecho, muchas personas presentan hernias discales, protrusiones o signos de desgaste que no son necesariamente la causa de sus síntomas. El diagnóstico debe basarse en la experiencia clínica, en una exploración física detallada y en la capacidad del especialista para relacionar los síntomas que presenta el paciente con los hallazgos observados en las pruebas de imagen.
Cuando existe la sospecha de que el dolor puede tener un origen no vertebral, es fundamental saber reconocerlo y derivar al especialista correspondiente para completar el estudio y llegar al diagnóstico correcto.
Y si finalmente se confirma que el origen del dolor se encuentra en la columna vertebral, contamos con tratamientos conservadores y, en último caso, con cirugía endoscópica de columna, para resolver estos problemas de la forma más eficaz y menos agresiva posible.
Si llevas tiempo sufriendo dolor de espalda, has recibido diagnósticos contradictorios, los tratamientos realizados no han conseguido mejorar tus síntomas, o simplemente quieres saber con certeza si el origen del problema está realmente en tu columna, una segunda valoración especializada puede ayudarte a encontrar respuestas.
Puedes solicitar ahora tu primera consulta presencial u online conmigo.
Me encargaré personalmente de revisar tu historia clínica, estudiar tus síntomas y analizar tus pruebas diagnósticas para determinar el origen del dolor y cuál es el tratamiento más adecuado para tu caso.
Preguntas frecuentes sobre las causas de dolor referido en la espalda
¿Cómo saber si el dolor de espalda es muscular o de los riñones?
El dolor muscular cambia o se alivia al moverte, estirarte o presionar la zona. El dolor de riñones es profundo, constante, no cambia con el movimiento y suele acompañarse de fiebre o molestias al orinar.
¿Qué órgano puede ser la causa del dolor en la espalda media?
Habitualmente proviene del páncreas (dolor punzante que atraviesa el abdomen hacia atrás) o del estómago (debido a úlceras o gastritis). También puede originarse en la vesícula o por afecciones pulmonares.
¿Cómo se siente el dolor de espalda por gases o mala digestión?
Se percibe como un pinchazo, opresión o cólico intermitente en la espalda media o alta. La clave para identificarlo es que se acompaña de hinchazón abdominal y se alivia al evacuar o expulsar los gases.
¿El estrés o la ansiedad pueden causar dolor de espalda crónico?
Sí. El estrés crónico mantiene los músculos contraídos involuntariamente, reduce su oxigenación y altera el sistema nervioso, aumentando la sensibilidad cerebral al dolor y volviéndolo constante.