Dolor de Espalda en el Embarazo - Consejos del Dr Lizón

10 consejos para aliviar el dolor de espalda en el embarazo

Sufrir dolor de espalda en el embarazo es una de las molestias más frecuentes que se da, especialmente, en el último trimestre de la gestación. De hecho, se estima que más de la mitad de las embarazadas siente estas molestias que, con mayor frecuencia, se dan en la región lumbar o lumbopélvica.

No obstante, aunque es normal el dolor de espalda baja en esta etapa de la vida, no por ello te tienes que resignar a vivir cada mes de embarazo con molestias. Si quieres conocer cómo puedes aliviar e incluso evitar estos problemas, sigue leyendo este artículo en el que te he preparado 10 consejos muy sencillos y eficaces.

CAUSAS

¿Cómo es el dolor de espalda en el embarazo?

El dolor de espalada en el embarazo, como ya he indicado, se localiza normalmente en la parte baja de la espalda a los lados del hueso sacro. La lumbalgia discurre por las nalgas y puede llegar a extenderse por la parte posterior de los muslos hasta las rodillas de un solo lado o de los dos.

Si notas estas molestias, probablemente te hayas dado cuenta de que el dolor no es constante, sino que depende de los movimientos que hagas y de las posiciones que adoptes. Seguramente te molesta más si pasas mucho rato de pie o caminando, así como cuando te giras en la cama o cuando levantas objetos.

Si el dolor se da en la parte superior del glúteo e irradia por la cara posterior del muslo, la pierna y llega hasta el pie, puede tratarse de una ciática. La compresión del nervio ciático en su salida por el sacro se puede deber a una posición forzada. Cuando aparece ciática y lumbalgia al mismo tiempo, lo denominamos lumbociática, y es bastante común entre las embarazadas.

Otro tipo de dolor de espalda en el embarazo es la dorsalgia. Este problema se da en la parte alta de la espalda debido a las contracturas musculares originadas por la mala posición de la columna al intentar compensar la posición hacia atrás de los hombros y de la cabeza.

También es posible que las embarazadas sufran dolor costal. En este caso hablamos de la neuritis intercostal. Este problema se debe a la inflamación de alguno de los nervios que se encuentran entre las costillas y que produce mucho dolor. Suele aparecer en el tercer trimestre del embarazo cuando el útero desplaza a los órganos abdominales como el intestino, el hígado, etc.

SINTOMAS

A qué se debe el dolor de espalda en el embarazo

¿Por qué te sucede todo esto? ¿Por qué duele la espalda cuando estás embarazada? 

Pues porque las curvas normales que tiene tu columna vertebral se están modificando y el centro de gravedad del cuerpo se desplaza hacia adelante. Para no caerte tu columna lumbar se arquea hacia delante. A su vez, los hombros y la cabeza se desplazan hacia atrás para poder contrarrestar el aumento de peso y tamaño de tu útero y de tu bebé.

Por tanto, el dolor de espalda se produce por la mala alineación de las vértebras de la columna. Esto afecta a tus ligamentos y articulaciones.

Es por todo esto que la mitad de las mujeres sufren dolor lumbar en el embarazo, pero también en las dorsales o cervicales, así como contracturas que están directamente relacionadas con el cambio del cuerpo para compensar el peso.

Lo que sí es importante que tengas en cuenta, es que hay que evitar que el dolor se cronifique más allá del parto. No solo por las consiguientes molestias, sino también porque si el dolor de espalda continúa en el posparto, existen mayores probabilidades de sufrir incontinencia urinaria.

Será importante, por tanto, compensar ese aumento de peso para tu cuerpo de forma que no afecte a tu columna de forma excesiva.

Causas de la lumbalgia en el embarazo

Además del aumento de peso que soporta el útero, y que obliga a la musculatura lumbar a hacer un esfuerzo extra, existen otras causas que pueden predisponer a que una mujer sufra dolor de espalda en el embarazo:

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Hiperlordosis

El aumento excesivo de la curvatura de la columna vertebral, también llamada hiperlordosis, es la responsable de desencadenar dolor de espalada en la zona lumbar que puede irradiar hacia las piernas. Esta hiperlordosis está directamente relacionada con la contractura de los músculos de la zona lumbar que, a su vez, se debe al excesivo esfuerzo que realizan para aguantar el peso.

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Debilidad de los glúteos

Si la musculatura glútea no está bien tonificada ni tiene fuerza, no podrá trabajar en equipo con la columna vertebral ni con el suelo pélvico. Al no poder estabilizar la región lumbopélvica, el dolor puede aparecer en esta zona.

Relajación del abdomen

Está claro que cuando el útero va aumentado su tamaño, el abdomen se relaja y esto hace que se incremente la curva lumbar. Pero si, además, la musculatura abdominal profunda no está fortalecida, el vientre cae sobre la sínfisis del pubis, que es la articulación cartilaginosa que une las ramas superiores de los huesos púbicos.

Sedentarismo

A no ser que tu médico te haya prescrito reposo, lo más recomendable es que practiques ejercicio con regularidad durante el embarazo. De esta manera vas a conseguir tener una mejor postura y los músculos tonificados, lo cual te va a permitir encarar el parto en buenas condiciones físicas.

En cambio, con el sedentarismo, te encontrarás más pesada, torpe y posiblemente comiences a tener dolor de espalda en el embarazo.

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Cambios hormonales

Esto es algo que no puedes evitar porque los cambios hormonales son propios del embarazo y facilitan que las articulaciones implicadas en el trabajo del parto tengan mayor elasticidad gracias a la hormona llamada relaxina.

FAQS

10 consejos para aliviar el dolor de espalda en el embarazo

Si ya tienes molestias en la espalda o quieres evitar tenerlos para disfrutar de tu embarazo, te aconsejo que sigas este decálogo de recomendaciones que te permitirá llegar al parto en buenas condiciones evitando que el dolor de espalda se cronifique:

Practica ejercicio

Si tu médico no te pone ninguna contraindicación, debes practicar ejercicio con frecuencia. La gimnasia en el agua o la natación son ejercicios muy adecuados porque disminuyen el dolor de espalda en caso de sufrirlo. La flotación te ayudará a ejercitarte sin sufrir por el exceso de peso.

No obstante, si el agua no te gusta, tienes la posibilidad de beneficiarte del yoga o pilates o simplemente de un paseo diario.

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Cuida las posturas

Procura ser consciente de tus posturas cuando estés sentada, de pie o tumbada. Intenta cambiar de postura con frecuencia y evita pasar mucho tiempo en la misma posición.

Cuidado con las caídas

Puesto que es más fácil perder el equilibrio cuando estás embarazada, procura tener las cosas a mano para que no tengas que agacharte ni estirarte para alcanzarlas.

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Duerme de lado

Cuando estés en la cama, procura dormir de lado. Si es posible, ponte una almohada o cojín entre las piernas flexionadas. También es conveniente colocar la almohada entre el colchón y el vientre para mantenerlo elevado y alineado.

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Nada de tacones

Puesto que el centro de gravedad de tu cuerpo ha cambiado y puede que te cueste mantener el equilibrio, es mejor que te olvides de los tacones hasta que tu bebé haya nacido. No solo por el riesgo de caerte con tacones, sino también porque el tacón alto agrava los desequilibrios musculares y producen dolor de espalda en el embarazo.

Utiliza prendas que sostengan tu vientre

Conviene que utilices pantalones de premamá, así como medias o fajas que ayuden a tus músculos abdominales a sostener el peso del útero y del bebé.

No lleves peso

Cargar con peso es algo que debes evitar a toda costa. No obstante, si no te queda otro remedio, aprende a llevar la carga repartida y en la postura correcta.

Evita el sobrepeso

Si además del peso del bebé también aumenta tu peso general, esto hará que se acentúe tu lumbalgia. Intenta llevar una dieta equilibrada y mantente activa.

Aplica calor

Una ducha caliente o una almohadilla térmica pueden ayudarte a relajar la zona lumbar si es que la tienes contracturada.

Date un masaje relajante

Durante estos meses de espera nada mejor que aliviar las tensiones y relajar la musculatura mediante un masaje relajante. Además, este tipo de masajes realizados por tu fisioterapeuta, te ayuda a eliminar la retención de líquidos y mejorar la circulación. Ya verás que te quedarás ¡como nueva!

TRATA

Cuándo consultar con un especialista de columna

Si tu dolor de espalda en el embarazo es muy intenso o te dura más de dos semanas, habla con tu médico. Es posible que te recomiende algún medicamento apto para tu estado.

Además, tu médico descartará otras posibles causas, como podría ser una infección de las vías urinarias.

Si pasado el posparto continúas con molestias, vigila las posturas que adoptas para la lactancia, el cambio de pañal, los baños del bebé, el transporte del pequeño, porque esas posturas constantes y repetidas pueden cronificar tu problema de espalda.

Si tienes dudas ante este tipo de situaciones y necesitas la atención de un especialista de columna, puedes solicitar tu primera consulta online. Estudiaré tu caso con antelación. Para ello, tendrás que enviarme tu historial y pruebas médicas que tengas realizadas.

De este modo, cuando tengamos nuestra videoconsulta en directo, responderé a todas las dudas. Además, te explicaré cómo puedo ayudarte a solucionar tu dolor de espalda en el embarazo o en el posparto para que puedas disfrutar de tu maternidad sin complicaciones.

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